¿Sabes qué relaciones son las que componen tu negocio?

Todas las situaciones en las que hay interacción con el cliente tienen una enorme importancia para el negocio. Generar valor en cada uno de esos contactos con el cliente, tiene un fuerte impacto en la consecución de los objetivos de negocio:
- Aumenta la satisfacción del cliente.
- Incide en la vinculación y la fidelidad de los mismos.
- Mejora la relación y la reputación de la marca.
- Genera ventas.
Orientar a los profesionales para impulsar la consecución de los objetivos, optimizar la atención al cliente y establecer procesos de mejora continua para obtener el mayor aprovechamiento comercial, son elementos claves para el éxito empresarial.
Pero, ¿qué es lo que define una relación de valor? Es aquella en la que se ponen en juego los siguientes aspectos:

Información: se le da al cliente una información que no tenía o se obtiene del cliente información para conocerlo mejor.
Marca: mejora la percepción de la marca, sus atributos, su reputación.
Atención: transmite que realmente el cliente está en el centro de las preocupaciones; es una verdadera experiencia emocional.
Negocio: despierta interés en otros productos y servicios de la compañía que actualmente no posee.

En tatum hemos desarrollado el Modelo IMÁN para la gestión integral de las relaciones que componen el negocio,   con el cual proponemos implantar un modelo de excelencia relacional en el que se gestionen todos los aspectos anteriormente citados (Información, Marca, Atención, Negocio) con diferentes pesos en función del perfil del colectivo en el que se implanta.

El desarrollo del Modelo IMÁN comprende 3 fases de trabajo interrelacionadas para la transformación:


Fases del modelo IMÁN

Los aspectos que hacen diferente al Modelo IMÁN frente a otros son: la presencia de la variable “negocio” en todos los casos (más allá de los que tienen que ver directamente con la venta); entrena a las personas de la compañía para que contribuyan a  la construcción de la marca, evidenciando que son portadores de la misma; aborda las interacciones desde su carácter multidimensional; integra una herramienta para objetivar y calibrar el valor generado en las relaciones; permite incorporar al “cliente interno”; y se trabaja a nivel de cada tipo de interacción, de cada tipo de canal, se baja realmente “al terreno”.

Desde tatum hemos desarrollado este Modelo pensando en las compañías que tienen puntos de venta al público, atención al cliente, servicios de post venta, gestión del servicio al cliente (trámites administrativos, recepción, reservas…), y/o gran dependencia del back office para la satisfacción del cliente.


Si quieres más información al respecto, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

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