Al lujo, la crisis le hace cosquillas

Si se dejan de vender autos y casas por la situación económica, se empiezan a vender más las marcas blancas y triunfan las estrategias de precios bajos… lo lógico sería que las marcas de lujo estuvieran apretándose el cinturón y a punto morir en el intento. Pero como vivimos en un mundo donde lo lógico parece brillar por su ausencia, no me extraña nada que en el estudio «Luxury Goods Worldwide Market Study» de Bain & Company publicado por MarketingNews.es se diga que se espera que las marcas de lujo crezcan un 10% en el cierre de 2011.

Y yo que pensaba que el Corte Inglés estaba loco, que cavaría su propia tumba al convertir la tienda de Castellana en el “reino” del lujo y la exclusividad. Si España está en crisis y gasta cada vez menos ¿porque ofrecerle marcas caras y desconocidas para la mayoría de la gente?. No cabe duda que hay mercado para todo, simplemente debemos saber a quien dirigirnos y que estrategia utilizar para que nuestro producto sea un éxito.


Las marcas de productos de alta gama están apostando por los mercados BRIC (Brasil, Rusia, India y China), los cuales han registrado crecimientos muy altos en los últimos años (China 25%, Brasil, 20%, Oriente Medio, 12%). Están enfocándose en lo que mejor saben hacer: Burberry en sus gabardinas inspiradas en la primera guerra mundial, Louis Vuitton en su equipaje tipo retro, Hermès en sus bolsos y pañuelos clásicos, etc.

Lo “trendy”, lo extravagante y lo ostentoso ya no está de moda. Ahora se lleva comprar cosas de esas que duran toda la vida, diseños clásicos y neutros. Versace (famosa por su extravagancia) tiene una tarea difícil en ese aspecto, quizá por eso participará en la próxima campaña de H&M. Tal vez intenta llegar a nuevos mercados.

Está claro que el éxito se enfatiza en los extremos. En un extremo productos NECESARIOS de marcas a muy buen precio y en el otro productos DE LUJO (por no decir innecesarios) a precios desorbitados. Sin embargo, hay un común denominador en ambos: la calidad. El consumidor, independientemente de su poder económico es cada vez es más sabio, cada vez compara más, cada vez cree menos, por lo que en esta batalla únicamente sobrevivirán aquellos que ofrezcan productos de VERDAD.

El lujo quizá haya perdido algunos de sus clientes aspiracionales y quizá hayan disminuido las ventas de sus clientes más fieles, pero lo importante es que siguen buscando nuevas formas de hacer negocio y de reinventarse, algunas de forma muy coherente con la imagen de la marca y otras… como Lanvin con una de sus campañas más recientes ¿En qué estarían pensando?



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