Del 2.0 al guiñol: o cómo hacer buenas acciones de marketing con formato tradicional

Ahora que hablamos tanto de lo virtual, del 2.0, de la red y todas sus bondades, de que si las estrategias de marketing más novedosas y más punteras pasan por los gadgets tecnológicos como herramientas principales, de que si a las nuevas generaciones ya no se puede acceder si no es mediante estos elementos….ahora yo voy a defender la vuelta a lo tradicional precisamente para las nuevas generaciones, las nuevísimas, más bien.

Asistí el otro día a un evento publicitario, de marketing relacional, de MGM, de promoción, de test de mercado, de imagen de marca…y en fin de todo lo que podamos imaginar en el mundo del marketing, a través de mis hijas. Un todo en uno que me gustó.

Resulta que un viernes cualquiera, en un centro comercial del barrio, mientras merendábamos (los que tengan niños seguro que conocen estos viernes), nos invitaron a asistir a una obrita de teatro para niños en la parte de abajo del centro donde se había montado un teatrillo, con su patio de butacas incluido.

Bajamos y la decoración ya insinuaba algo: un prado verde, una gran vaca de decorado, lecheras y quesos de bola con su cera roja envolviéndolos…

La obrita en clave de humor para niños, con actores, música, luces y demás, giraba en torno a cómo se fabrica el queso, de dónde viene, cómo son las fábricas….los niños gritaban al ser preguntados, se reían, los padres eran llamados a interactuar con los actores…en fin, divertido.

Después, en la misma clave teatral, nos enseñaron los distintos tipos de variedades de quesos que tiene la marca en cuestión, nos los dieron a probar, nos dieron un vale descuento para la próxima compra, y nos hicieron una pequeña encuesta sobre el producto.

Inmediatamente después, mi hija de 5 años me estaba haciendo comprarle un paquetito de los quesos que nos habían enseñado.

Qué retorno de la inversión publicitaria más inmediata, pensó mi parte orientada al negocio…. qué control más tremendo tienen sobre nosotros las todopoderosas multinacionales, pensó mi parte: “¡Coca-Cola no, vino tinto sí!”…. y mi parte de marketing aplaudía: qué bien llevado el tratamiento del segmento “Niños supervivientes a la generación del milenio” (el concepto de “generación del milenio” aparece en el libro "Millennials Rising: The Next Great Generation," de Neil Howe y William Strauss; el segmento que yo os apunto es el que yo identifico le seguirá), qué adaptación a sus gustos, preferencias, intereses, formatos para poder acceder a ellos (los consumidores) y a sus padres (los compradores)….


Invito a las marcas a estudiar bien los segmentos de consumidores para ser efectivas en las acciones hacia ellos, porque funciona y como ya hemos defendido muchas veces desde este foro, no vale el café para todos.

Bien, pues este formato “tradicional” lo eligió Babybel para hacer promoción. Y sin 2.0, ni ipads, ni wi-fi’s, ni otra cosa que un guiñol de por medio. ¿Alguien da más?

2 comentarios:

Luis Baxeras Frigola dijo...

Arantxa:

Estoy totalmente de acuerdo con tu exposición.

Se podría pensar que como me dedico a realizar este tipo de eventos, no soy objetivo, pero como a tí, lo que me convence cada día más son las reacciones del público asistente a este tipo acciones (podría contar un montón de anécdotas), ya que ven de buen grado algo que no es virtual, sino que es real.
Como también es real el agradecimiento, tanto con el evento como con la marca, de las personas que participan, y lo afirmo por propia experiencia.

No es lo mismo jugar con el hula hoop o una peonza en la wii, que hacerlo en vivo y en directo, la wii la tiene cada día en su casa.
Creo que sería importante que las grandes multinacionales, se planterán una mayor convivencia entre lo tradicional y el 2.0, porque al final no todos somos altos,rubios y con los ojos verdes y donde realmente te das cuenta de ello es en la calle.
Un cordial saludo

Luis Baxeras Frigola

Arantxa Ch. dijo...

Gracias por tu comentario Luis.
Yo creo que, al final, el fondo de la cuestión está en la segmentación y en desarrollar formatos muy dirigidos.
Quiero decir que cualquier acción puede ser buena o mala en función de a quién se quiera llegar, según su perfil y según los formatos de acceso más convenientes teniendo en cuenta dichos perfiles.
En este ejemplo me gusta especialmente el tema de llegar a los compradores a través de los consumidores estudiando bien a estos últimos (no siempre tienen por qué coincidir), y el tema del tratamiento de las nuevas generaciones que parece que ahora todas las estrategias dirigidas a ellos pasan por lo virtual y, claro que no hay que dejar pasar estas herramientas, pero no nos engañemos: hasta determinada edad, el éxito de cualquier cosa para ellos pasa por teatros, bolas, canciones y diversión conjunta con otros niños, y las 3D y la red son sólo para ver películas de Disney....

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