¿Quién compra dónde?



A esta pregunta le da respuesta el Geomarketing. Pero, ¿qué es Geomarketing?, desde mi punto de vista, la definición más amplia, que reúne todas sus características es: herramienta de gran potencialidad que aporta información para la toma de decisiones de negocio apoyadas en la variable espacial.

Gran potencialidad ya que permite contestar muchas preguntas esenciales para la estrategia de la empresa: ¿cuál es la mejor ubicación para mi negocio?, ¿es óptima la actual ubicación de mi negocio?, ¿están mis negocios actuales demasiado cerca o demasiado lejos unos de otros?, ¿cuál es la mejor combinación de ubicación de mis negocios para obtener los mayores beneficios al menor coste?, ¿dónde puedo encontrar nuevos mercados para mi negocio?, ¿cómo puedo ser más eficaz en los mercados en los que se encuentra mi negocio?, ¿dónde están mis competidores?, etc., si una herramienta puede contestar a toda esta batería de preguntas, indudablemente, tiene potencial.

Aporta información en la toma de decisiones de negocio, ya que contestando a las anteriores preguntas podemos definir: dónde realizar eficientemente las acciones de marketing, en qué segmentos de mercado focalizar los esfuerzos, cuáles son las rutas más óptimas para la distribución, qué cuota de mercado se posee, cuáles son las mejores campañas de Marketing de directo, etc.


Apoyadas en la variable espacial, es fundamental poseer un programa de cartografía digital que permita visualizar y tratar estadísticamente datos procedentes de distintas zonas geográficas en diferentes escalas o ámbitos geográficos.

Vale, hasta aquí queda claro qué es el Geomarketing, pero se necesitan dos requisitos necesarios e indispensables para obtener el resultado deseado:
La información estadística: información tanto interna (información de clientes, puntos de venta, ventas, etc.) como externa a la empresa (información económico –social), el problema que nos encontramos es que si la empresa no posee datos suficientes sobre sus clientes, o no están fácilmente accesibles en una única base de datos, o dichos datos no están depurados, coexistiendo errores, campos vacíos, duplicaciones, etc., muy poco se podrá aportar al incorporar la variable geográfica como un elemento informativo más.


Y, el tratamiento de la información, las relaciones existentes entre los datos almacenados (alfanuméricos y cartográficos) tendrá que ser detectada a través de un adecuado análisis estadístico exploratorio, que se traducirá en tablas estadísticas, mapas, etc.

Por lo que, ¿podemos considerar que invertir y saber en “Quién compra dónde” es rentable?

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